Cuando lo conocí Gil pasaba las horas sentado en la silla verde, debajo del árbol de la manga, mirando en silencio a los niños de la escuela pé do atleta que jugaban al fútbol. Parecía esperar a que el paisaje lo atrapara, a hacerse invisible. Llegó al Centro de Defensa de la Vida y de los Derechos Humanos de Açailândia (CDVDH-A) para denunciar a quienes lo habían esclavizado y decidió quedarse en la ciudad a esperar la llegada de los fiscales de trabajo. Durante el tiempo que convivimos juntos en el CDVDH hablábamos por las tardes, sentados en los escalones del patio, de los desmanes del encargado, de las amenazas y de la humillación que sufrió mientras era un trabajador esclavo. Nunca faltaban las palabras excepto cuando tocaba hablar del futuro, entonces no había sueños que cumplir, no había ni grandes ni pequeñas expectativas, se escudaba tras su analfabetismo para convencerse de que la vida era poco más de lo que había sido hasta entonces. Pero el Centro de Defensa no es un lugar para la derrota, cuando pasó un mes alquiló una habitación y le ayudaron a encontrar un trabajo, empezó de camarero en un bar al que solíamos ir a verlo con frecuencia. Volví a España.
Dos trabajadores en la puerta del CDVDH-A
Cuando regresé a Brasil la segunda vez y me encontré con Gil casi no lo conocía. Madre mía! Pesaba 10 kilos más, se había arreglado la boca y tenía novia. Estaba feliz y me lo contaba con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Quién me lo iba a decir? decía abrazándome. Gil siempre ha sido para mí el reflejo del trabajo del Centro de Defensa de la Vida y de los Derechos Humanos de Açailândia. Que aquel joven ausente que llegó hace dos años y medio sea hoy un hombre libre y con la ilusión formar una familia es una victoria de los hombres y mujeres que a diario se dejan la piel en ese empeño. Por eso Gil es uno de los protagonistas del documental que hace unos días emitieron en TVE, porque él es el resultado de una lucha contra gigantes. Os dejo el enlace.
Estaban cerradas y el negro de la piel las había escondido casi por completo pero, fijando bien la vista, las cicatrices aparecían grabadas con forma de hiedra entre sus brazos y rodillas. Las mostraba como si fuesen heridas de guerra. Ésta fue en el primer salto, ésta cuando caí al suelo… Las cuchillas se le hincaban a cada gesto en la piel y la sangre chorreaba por el metal de la valla pero no era consciente del dolor, estaba entretenido mirando a los lados y colocando de nuevo la escalera. Cuando pisó tierra echó a correr, sin dolor, sin pensar, sin saber hacia dónde ni qué buscar… Creyó haber cambiado su destino pero la guerra no había terminado, sigue soñando con guardar en la cartera el papel que le autorice a respirar el mismo aire que los que le rodean, esa sería la victoria, aunque casi haya agotado la esperanza de alcanzarla.
Después de 4 años las cicatrices sanan y se esconden pero no se olvidan, como tampoco se olvida la sangre de los 14 muertos que dejaron las vallas de Ceuta y Melilla, 5 de ellos asesinados a tiros. 5 crímenes que continúan impunes.
Comunicado de la Plataforma “Contra la impunidad, por la Justicia Universal”
No ha sido en nuestro nombre. Ha sido en contra de los derechos de las víctimas.
Malas señales para la comunidad internacional. El desprestigio está servido: España abandona la lucha efectiva contra la impunidad por la injerencia de criterios políticos, acudiendo para ello a un procedimiento apresurado y poco transparente, y pese a la oposición de más de 500 organizaciones nacionales e internacionales, asociaciones profesionales, sindicatos y miles de personas a título individual que han pedido a los senadores que reconsideren su voto y no restrinjan, hasta mutilarlo, el principio de Justicia Universal.
Aunque la fase de tramitación parlamentaria no puede darse aún por concluida, la tarde del siete de octubre de 2009 pasará a la historia por el fraude a la justicia que va a suponer la bochornosa reforma del artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Esta reforma supone la restricción del principio de Jurisdicción Universal hasta hacerlo casi inaplicable y suma a España a las tendencias más restrictivas en la aplicación de tan eficaz instrumento para combatir la impunidad. Con este principio se persigue a los responsables de los crímenes más graves y odiosos, como el genocidio o los crímenes contra la humanidad, que se hayan cometido fuera de España y con independencia de la nacionalidad de las víctimas y autores.
La reforma debilita el régimen de derecho construido internacionalmente asumiendo una posición contraria a disposiciones de derecho internacional consuetudinario e inclusive instrumentos internacionales que vinculan a España como la Convención contra la Tortura o la Convención para la prevención y sanción del delito de genocidio o los Convenios de Ginebra, y desoyendo las recomendaciones de la ONU en la Resolución 3074 (XXVIII) de la Asamblea General de 3 de diciembre de 1973 sobre principios de cooperación internacional en la identificación, detención, extradición y castigo de lo culpables de crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad.
La valla fronteriza de Ceuta cercana al mar. Sept 2009. Fotografía: Sergi Cámara / Piravan (c)
Habíamos pasado la noche en Beliones observando lo complicado que le resulta a los inmigrantes cruzar la frontera española. Contamos las luces de las patrulleras marroquíes haciendo gala de su férrea vigilancia mientras un foco apuntaba de vez en cuando a la montaña. Y así toda la madrugada. Ya de vuelta en el coche, un policía se nos atravesó en la carretera, llevaba como trofeo a un “moreno” que había detenido por el monte. Fue un flash, un segundo, pero el resplandor de los faros los sacó de la oscuridad. El negro volvió la cara y su gesto reflejaba el terror en su estado más puro. Desde entonces no consigo borrar su cara. No sé su nombre ni el del resto de víctimas de la limpieza que cada noche hace la gendarmería marroquí en el monte en busca de aquellos que se atreven a intentar cruzar el centenar de metros que les separa de Europa. Después los abandonan en la frontera de Marruecos y Argelia no sin antes dejarle claro con palizas y golpes que no son bienvenidos. Ni allí, ni aquí. Marruecos se emplea a fondo en el trabajito que le encargan sus amigos europeos, los que se felicitan por los descensos de las estadísticas. Bajan las cifras pero no los motivos por los que África huye, y mientras sea así seguirán intentándolo.
Alberto Arce recoge en Barcelona-Gaza Peace Parklos testimonios de los vecinos del Parque de la Paz de Gaza destruido en 15 de enero por el ejército israelí.
El 22 de Noviembre de 1981 Máxima García encontró a su madre cruficada en la cocina. La mujer embarazada de ocho meses había sido violada y asesinada por soldados del ejército guatemalteco. Después le tocó a ella, una fila de soldados la violó causándole daños irreversibles al niño que llevaba en su vientre y que murió a los pocos meses de nacer. Como Máxima, miles de personas fueron torturadas, violadas y sometidas a las más atroces vejaciones en las 626 masacres que sufrieron los indígenas durante los 30 años que duró el conflicto armado. Las vidas de los que consiguieron escapar de la muerte quedaron marcadas por el dolor y la humillación.
Por ella y por las miles de víctimas de crímenes contra la humanidad, NO A LA REFORMA DE LA JUSTICIA UNIVERSAL. Más enP + DH;
” A principios de año el gobierno israelí recomendó a sus militares no viajar a España, Francia, Reino Unido y los países nórdicos porque podrían ser detenidos y juzgados por crímenes de guerra, tal como le sucedió en 1997 al dictador Pinochet. Si la reforma de la Justicia Universal española prospera los culpables de crímenes contra la humanidad podrán seguir paseando su impunidad por el mundo. Contra la propuesta del PP y del PSOE se han alzado más de 100 organizaciones sociales.” … Seguir leyendo
De pequeña me encantaba pasar los fines de semana en las playas de Huelva infiltrada en la típica estampa dominguera. Mi madre hacía los bocatas, cogíamos la nevera y en poco más de una hora estábamos pisando la arena. El camino estaba rodeado de una manta de pinos que yo me dedicaba a contar concienzudamente para hacer el viaje más llevadero. Hace unos días visité aquellos mismos árboles. A tan sólo un par de kilómetros de la playa, de los domingueros y de los chiringuitos hay cientos de personas pasando hambre. Son inmigrantes que viven en chabolas, rodeados de basura y sin agua ni electricidad. La mayoría no tiene papeles, sus nombres no aparecen en más registros que el que le obliga a salir de España y volver a sus países, por eso se esconden. Lo que no se ve no existe y ellos son invisibles. Lo contamos en P+DH:
Foto: Cáritas Huelva
Son las tres de la tarde, sentado en un bidón de plástico, Issa Sonkone descansa rodeado de varios compatriotas malíes con los que charla en bambara, su lengua, señal de que hoy tampoco ha habido suerte. “Me levanto a las seis de la mañana, voy a la gasolinera donde los empresarios van a buscar a la gente y después andando por los invernaderos”, un ritual que este joven de Mali repite en vano, a diario, desde que llegó a Huelva hace tres meses. “Yo pido trabajo, ellos me piden papeles y no tengo, así que no hay trabajo”.
¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo…
Que nadie establece normas, salvo la vida…
Que la vida sin ciertas normas pierde formas…
Que la forma no se pierde con abrirnos…
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…
Que no está prohibido amar…
Que también se puede odiar…
Que el odio y el amor son afectos…
Que la agresión porque sí, hiere mucho…
Que las heridas se cierran…
Que las puertas no deben cerrarse…
Que la mayor puerta es el afecto…
Que los afectos, nos definen…
Que definirse no es remar contra la corriente…
Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja…
Que buscar un equilibrio no implica ser tibio…
Que negar palabras, es abrir distancias…
Que encontrarse es muy hermoso…
Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida…
Que la vida parte del sexo…
Que el por qué de los niños, tiene su por qué…
Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad…
Que saber todo de todos, es curiosidad mal sana…
Que nunca está de más agradecer…
Que autodeterminación no es hacer las cosas solo…
Que nadie quiere estar solo…
Que para no estar solo hay que dar…
Que para dar, debemos recibir antes…
Que para que nos den también hay que saber pedir…
Que saber pedir no es regalarse…
Que regalarse en definitiva no es quererse…
Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos…
Que para que alguien sea, hay que ayudarlo…
Que ayudar es poder alentar y apoyar…
Que adular no es apoyar…
Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara…
Que las cosas cara a cara son honestas…
Que nadie es honesto porque no robe…
Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo…
Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte…
Que se puede estar muerto en vida..
Que se siente con el cuerpo y la mente…
Que con los oídos se escucha…
Que cuesta ser sensible y no herirse…
Que herirse no es desangrarse…
Que para no ser heridos levantamos muros…
Que sería mejor construir puentes…
Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve…
Que volver no implica retroceder…
Que retroceder también puede ser avanzar…
Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol…
¿Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?